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Posted on Fri, May. 21, 2004
Tres autores en siete días
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald
Durante una noche de apagón en su apartamento de La Habana, La
Abuelonga, Barbarita, Elsa y Beija --bisabuela, abuela, madre e hija--
cuentan a través de sus vidas un largo pedazo de la historia de
Cuba. Otra cara de ésta, la lucha anticastrista, emerge en 229 páginas
que siempre van al grano. Y un personaje relativamente inédito,
Mateo, cuenta, entre otras cosas, cómo descubrió un buen
día que le había salido una flor en la cabeza.
Son la novela, el libro de historia y el volumen de relatos que presenta
entre hoy y el viernes de la semana próxima en Books & Books,
de Coral Gables, la Editorial Pureplay Press, fundada y dirigida por David
Landau. La novela, editada en español, se llama Posesas de La Habana,
y su autora es Teresa Dovalpage; el ensayo histórico, Unvanquished:
Cuba’s Resistance to Fidel Castro, es en inglés, del investigador
Enrique Encinosa, y el tercero, en edición bilingüe, trae por
eso mismo dos títulos: Mateo’s Progress y Jornadas de Mateo, del
escritor Alejandro Lorenzo.
“Cuando ella [Teresa Dovalpage] nos escribió y nos dijo que
tenía la novela, fue obvio para nosotros que era una gran obra y
que debía ser publicada”, dijo Landau. “Del libro de Encinosa
lo que más me gusta es que puede definir cualquier cosa en un par
de párrafos. En los últimos 45 años se han escrito
incontables páginas de todo lo que él trata ahí, pero
creo que es la primera vez que aparece algo en inglés tan comprensible
y sintético. Y el de Alejandro, que fue el primero de los tres en
aparecer, es un libro que le encanta a mi esposa y que ha sido un placer
publicar”.
Una de las cosas más chocantes de la novela de Dovalpage --por
la forma tan descarnada en que la relata-- es la grosería de la
más joven de las protagonistas, Beija, de 11 años. Elsa,
su madre, le pregunta algo, y la niña responde con desplantes que
avergonzarían a un cosaco embravecido.
“Las hijas de mis amigas daban respuestas así”, cuenta Dovalpage,
que salió de Cuba en 1996 y ahora estudia en la Universidad de Nuevo
México. “En La Habana fui a la escuela José Joaquín
Palma, traté de describir como es la educación allá
desde la primaria hasta la universidad. Cada una de estas tres mujeres
y la niña están recordando sus vidas, y así es como
hablo de la historia de Cuba”.
Es inevitable compararla con Zoé Valdés y con Pedro Juan
Gutiérrez, dos autores cuyas novelas muestran la cara más
degradante de la sociedad cubana contemporánea.
“Admiro mucho a Zoé Valdés”, concede Dovalpage. “Todos
los autores cubanos que escribamos de la Cuba de los 90 vamos a tener las
mismas groserías. Yo le di un enfoque bastante personal para no
parecerme a nadie; traté de usar una familia de lo que en otro tiempo
fue la clase media, y de mostrar en lo que se ha convertido”.
El trabajo de Encinosa no es, como algunos suponen, una traducción
al inglés de su libro Cuba en guerra.
“Me di cuenta que era imposible traducir Cuba en guerra sin hacerle
modificaciones, con los centenares de nombres y referencias geográficas
que desorientarían al lector no cubano”, explica Encinosa, editor
de noticias de Radio Mambí. “Usando el mismo formato cronológico
escribí entonces un nuevo libro para el académico o para
cualquier norteamericano al que le interese la problemática cubana,
para el nieto del cubanoamericano, para todo el que lea en inglés...
Unvanquished quiere decir los nunca vencidos. Cubre desde el 59 hasta finales
del 2003; cómo se formaron los movimientos de resistencia urbana
en Cuba, sus relaciones con la CIA, el Escambray, la crisis de los cohetes,
la invasión de Playa Girón, la microfracción, el presidio
político y cómo empezaron los grupos de derechos humanos”.
Jornadas de Mateo, dice su autor, es un volumen bilingüe para todas
las edades.
“Pero prefiero los lectores de 10 y 11 años”, confiesa Lorenzo,
quien además de escribir ha hecho exposiciones de pintura y ha colaborado
con varias publicaciones como ilustrador. “Son cuatro cuentos de este
personaje ilustrados por mí. Los escribí en los 80 en Cuba,
y el primero que habló sobre Mateo allá fue el pintor Tomás
Sánchez. Se publicaron inicialmente en México, y la traducción
para esta edición bilingüe la hicieron Kaori Landau y Andrés
Hernández Alende. Son temas muy universales, el ser diferente, la
compasión, el sacrificio anónimo”.
* * *
La editorial Pureplay Press, con sede en Los Angeles, presenta tres
títulos recientes en la librería Books & Books, 265 Aragón
Ave., Coral Gables: Unvanquished: Cuba’s Resistence to Fidel Castro,
de Enrique Encinosa, hoy; Jornadas de Mateo, de Alejandro Lorenzo, miércoles
26 de mayo, y Posesas de La Habana, de Teresa Dovalpage, viernes 28,
siempre a las 8:00 p.m. Entrada libre.

Posted on Wed, May. 26, 2004
Unvanquished / ’Invicto’
OLGA CONNOR
Con gran representación de la prensa y de los protagonistas del
libro, entre ellos Agustín
Tamargo, a quien todos saludamos con gran afecto, se presentó en
Books & Books de Coral
Gables el primero de los tres libros que nos trae esta primavera Pureplay
Press y su director David
Landau, “el amigo de los cubanos”.
El primero, de Enrique Encinosa, quien nos ha sorprendido con dos libros
interesantísimos sobre
la lucha y la dignidad cubana, hace unas semanas Azúcar y chocolate:
historia del boxeo cubano
(Universal), y ahora éste sobre la defensa de la libertad en Cuba,
Unvanquished: Cuba’s Resistance
to Fidel Castro (Pureplay). Es un libro que culmina una larga investigación
sobre la resistencia en
Cuba, ya documentada en tres que le preceden, Cuba: The Unfinished Revolution
(1989);
Escambray: la guerra olvidada (1989) y Cuba en Guerra (1994).
En el acto, el viernes pasado, Landau reconoció al dueño
de Books & Books, Mitch Kaplan, por
haber sido elegido presidente de la American Book Sellers Association.
A renglón seguido
presentó a Ninoska Pérez-Castellón que recomendaría
el libro. “Enrique es protagonista de los
eventos que describe”, dijo la conocida comentarista radial, citando un
dicho de Benjamín Franklin
que se refiere a los que aceptan renunciar a la libertad por un tiempo
con tal de tener seguridad,
pero en el proceso pierden la libertad y la seguridad. Luego suscribió
las opiniones de Tamargo en
su escrito sobre Encinosa, a quien calificó de “notario moral”. “El se asegura de recordarnos estas
cosas para que no olvidemos la causa”, anotó Pérez Castellón.
Encinosa aseguró que no era su mérito, sino el de los entrevistados
lo que recomienda el libro
Unvanquished, que significa “Invicto”, y cuyo título debe a Landau,
aludiendo a Ernest Hemingway,
quien decía que “el hombre puede ser destrozado, pero no derrotado”.
Citó entonces a un
campesino del Escambray, que aprendió a escribir en el presidio. “Ese hombre me dijo algo que
ningún filósofo alemán podría definir:
‘Yo
no tenía nada, pero tenía esperanza. Cuando vi que a
los que tenían se lo quitaron todo, tuve que pelear para recuperar
la esperanza’ ”. Aunque es
supuestamente una versión del libro en español Cuba en guerra,
éste no se podría traducir,
explicó Encinosa, porque tiene 72 Martínez y 52 Rodríguez.
Unvanquished es para los
cubanoamericanos que no leen en español y para políticos
y periodistas, para que sepan que el
proceso anticastrista ha sido largo y real, para responderle a los que
opinan que el cubano no ha
hecho nada contra la dictadura de Cuba, afirmó.
Hoy se presentará en el mismo sitio, a las 8 p.m. el libro de Alejandro
Lorenzo, Jornadas de Mateo,
y el viernes, de Teresa Dovalpage, la novela Posesas de La Habana, ambos
de la misma editorial.

Posted on Wed, Jun. 2, 2004
Editorial Pureplay
OLGA CONNOR
David Landau (Pureplay Press) ha seguido haciendo de las suyas durante
toda la semana
pasada. Con tres libros “de primavera” bajo el brazo, el editor se
ha lanzado a Miami con toda la
pujanza que le da su posición radical en el asunto cubano: frente
al totalitarismo y a favor de la
libertad.
El viernes anterior fue el libro de Enrique Encinosa, ya comentado la
semana pasada,
Unvanquished, sobre la resistencia cubana contra Fidel Castro. El miércoles
serían las Jornadas
de Mateo / Mateo's Progress, cuentos para niños de todas las
edades, de Alejandro Lorenzo, que
fueron presentados para sorpresa de muchos con un regalo de cantos
de Jorge Hernández en
Books & Books de Coral Gables.
Nacido en La Habana en 1953, y graduado de la Escuela de Arte de San
Alejandro, Lorenzo
derivó estos cuentos, ilustrados por él mismo, de las
situaciones incongruentes que vivió en
Cuba a raíz de la experiencia del Mariel. Era de un grupo que
incluía al ecologista Orlando
Lázaro Polo, y el pintor y cultivador de la filosofía
orientalista Tomás Sánchez. “Los tres éramos
como outsiders,” dijo Lorenzo. “El cuento La flor en la cabeza se refiere
a la época de los actos
de repudio”, explicó, “cuando te atacaban por ser diferente.
Antes, en el 77, estuve detenido
por escribir la novela Las confesiones de Basilio”. Lorenzo leía
sus cosas en la tertulia de la
Funeraria Rivero, en Calzada y K, y los primeros cuentos de Mateo los
publicó en México.
Hernández demostró esa noche su vena polifacética
al ir de la representación de un “malo” la
semana anterior en Belén, con maquillaje de cara dura, en Fuenteovejuna,
al oficio de un
“bueno”, como cantautor y cuentero, con canciones propias, como Vengo
de mí, Encuentro y
Lloraba, y una de la trova antigua cubana, En falso (“mira que hay
heridas que cierran en falso / y si alguien las toca se vuelven a abrir”), de Graciano Gómez,
que hizo famosa Barbarito Diez.
El viernes Pureplay Press presentaría Posesas de La Habana, de
Teresa Dovalpage, que
comentaremos próximamente.

Posted on Wed, Jun. 09, 2004
Una novela de ’posesas’
OLGA CONNOR
Hace una semana, nuestra miamense Rosi Inguanzo, escritora, actriz, directora, maestra, presentó
de manera sui generis, como todo lo suyo, la novela de Teresa Dovelpage, Posesas de La Habana,
en Books & Books de Coral Gables, la última de la trilogía de primavera de David Landau y su
Pureplay Press “dedicada al rescate de la cultura y la historia cubanas”.
Cuando Teresa Dovelpage, comenzó a hablar de sus dos novelas (la anterior es A Girl Like Che
Guevara), y a narrar la historia de Posesas, Inguanzo la interrumpió sorpresivamente con
el monólogo de una de las mujeres protagonistas de esta última. Su interpretación estuvo
influenciada por su percepción crítica de la novela, que según Inguanzo, “pertenece a
la literatura neonaturalista, porque recrea una realidad obscena y desgarrada que a su vez produce morbo y
tristeza”.
“Escogí una estética interpretativa expresionista, porque a ese desbordamiento hay que
acentuarlo”, declaró Inguanzo, definiendo la forma exaltada en que representó al personaje,
una de las mujeres de cuatro generaciones distintas que conviven en la capital del país durante los
tiempos difíciles del “período especial” en Cuba (después de 1991).
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